Esto no se soluciona con más medidas de seguridad. De hecho, según nos informa la Guardia Civil, Ontígola es el municipio con menor índice de robos. Lo que realmente hace falta es educación, civismo, empatía y saber convivir en sociedad.
Resulta deleznable que, día sí y día también, se produzcan actos vandálicos. ¿Con qué finalidad?
¿Llamar la atención?
¿Perjudicar a los vecinos?
¿Entorpecer el trabajo de Protección Civil y la Guardia Civil?
¿Dañar al Ayuntamiento?
Sinceramente, no lo entendemos.
Por suerte, la rápida intervención de la Guardia Civil y de Protección Civil —en menos de diez minutos— evitó consecuencias mucho más graves: que el coche aparcado junto al foco del incendio ardiera, que los árboles cercanos se vieran afectados o que el fuego alcanzara las viviendas colindantes.
A quienes han provocado estos hechos: sí, han conseguido fastidiar a todo el mundo. A los vecinos, a los servicios de emergencia y al municipio entero.
Imaginamos que estarán muy orgullosos.