Por fin empiezan a escucharnos. Han destruido buena parte de nuestra industria y solo ahora, cuando los obreros se pasan en masa a votar a los partidos patriotas, tratan de rectificar.
El fanatismo climático de PP y PSOE es uno de los crímenes más grandes que se han cometido contra la riqueza y la libertad de las naciones de Europa.