Queridos vecinos y vecinas:
La Navidad llega cada año recordándonos lo frágiles que somos y, al mismo tiempo, lo fuertes que podemos ser cuando caminamos juntos. Son días en los que el corazón habla más alto que las palabras y en los que necesitamos sentirnos cerca, acompañados y cuidados.
En estos momentos tan especiales, muchos celebramos, pero también muchos recordamos. Recordamos a quienes ya no están, a quienes dejamos un sitio vacío en la mesa, pero nunca en el corazón. La Navidad es también para ellos, para agradecer lo vivido y para sentir que siguen formando parte de nosotros.
Vivimos en un mundo herido, donde demasiadas personas sufren por guerras, injusticias y violencia. Desde aquí, desde nuestro pequeño rincón, quiero alzar la voz para pedir paz, para rechazar cualquier forma de odio y para defender la vida y la dignidad de todas las personas. Porque cada ser humano importa, esté donde esté.
Deseo profundamente que la salud abrace a cada familia, que no falte el calor humano, y que el año 2026 nos traiga esperanza, oportunidades y motivos para volver a creer. Que sea un año en el que nadie se sienta solo y en el que sepamos cuidarnos mejor unos a otros.
Villamanrique es su gente. Son sus manos, sus historias, sus esfuerzos diarios y su capacidad de levantarse, una y otra vez. Sigamos construyendo un pueblo desde el respeto, la solidaridad y el amor, porque ese es el mejor legado que podemos dejar.
Que estas Navidades nos llenen de paz, de abrazos sinceros y de luz.
Y que el nuevo año llegue con un mensaje claro: juntos, siempre somos más fuertes.
Feliz Navidad y todo mi cariño para 2026.